Vacaciones de verano, ¿merece la pena vivir por y para ellas?

el verano es un estado de ánimoEstamos en pleno agosto, el mes de vacaciones por excelencia en España. Tu feed de Instagram se llena de stories de tus amigos/conocidos gente a la que no saludas por la calle pero sigues en Instagram en entornos idílicos.

Algunos tienen la suerte de estar en lugares paradisíacos. Otros simplemente enfocan bien la piscina hinchable del pueblo. Estén donde estén, todos están disfrutando. Todos huyendo de la rutina y llegando a ese objetivo que llevan planeando desde que terminó Semana Santa: las vacaciones.

Y quien dice vacaciones, dice fin de semana. Porque vamos pegando saltos en nuestra rutina buscando el siguiente hito en nuestra vida, el siguiente momento en el que pase algo distinto y sintamos que, ahora sí, esto es vida.

¿Significa que el resto del año nuestra existencia es gris? ¿Somos infelices y vivimos en piloto automático durante el resto del año?

¿Merece la pena vivir por y para las vacaciones de verano?

Las vacaciones son fantásticas, eso es indiscutible. Pero no puedo evitar pensar si son solo un espejismo, un parche para cubrir que la mayor parte del tiempo nos sentimos de forma muy diferente. Porque cuando llegas a casa después de tus vacaciones de verano vuelves a la realidad y a la ropa muriéndose de risa en el tendedero desde hace 3 días.

Porque la vida no es perfecta. Nunca. Ni siquiera tus vacaciones son tan ideales. Pero los detalles del día a día, lo mundano, también pueden ofrecer momentos mágicos.

Mi intención es hacerte reflexionar a ti (y también a mi), sobre esos pequeños detalles de luz que podemos rescatar incluso en un lunes de septiembre cuando vuelves a la oficina, tu compañero de trabajo te da una mala contestación y descubres que has engordado 2 kilos después de haberte puesto tibia a helados todas las vacaciones.

Ese meme que manda tu amiga al grupo de whatsapp, esa chica que te ha atendido con una sonrisa en el supermercado o ver tu serie favorita acurrucada en el sofá también son pequeños placeres. 

Prestemos atención a las cosas buenas que nos pasan todo el año entre los cientos de momentos raros, incómodos o tristes que tenemos cada día. Cambiemos el enfoque no sólo en verano. No vivamos sólo por y para las vacaciones de verano. Busquemos rayos de luz en la oscuridad. Y si no los encuentras, entonces toca hacer un cambio más profundo que irte el fin de semana a Ibiza. 

2 comentarios en “Vacaciones de verano, ¿merece la pena vivir por y para ellas?

  1. Estela

    Me ha encantado!! Es así tal cual, no podemos vivir todo el año y poner nuestras expectativas solo en esos días, porque cada día es un regalo!

    1. leireto 1

      Muchas gracias Estela por tu comentario! Exacto, nos pasamos la vida esperando que llegue el día en el que podamos ir de vacaciones o hacer algo especial, cuando cada día debería contar.

      Un beso,
      Leire.

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